Por un camino diferente: Texel

Siempre en la búsqueda de nuevas experiencias, debemos desviarnos de la ruta familiar, tomar un respiro profundo y soltar el mapa. En nuestra nueva serie de blogs queremos recordarte de esas ciudades que nos permiten alejarnos del caos, alboroto y el bullicio, para poder descubrir y disfrutar de esas experiencias genuinas que solamente podemos encontrar  mientras nos aventuramos por un camino diferente.

Texel, un destino especial y peculiar

En esta ocasión nos mantendremos alejados de aquellas ciudades de gran renombre. Y, de hecho, evitaremos a todas las ciudades en sí porque vamos a contarles de Texel. A menos de que seas una persona alemana u holandesa en búsqueda de la playa perfecta para pasar tu verano bajo el sol, podemos asumir que seguramente no has escuchado hablar de la isla holandesa más grande en el Mar de Wadden. Hablando de lugares subvalorados, ¡Inclusive algunos de nuestros colegas holandeses de vlucht-vertraagd.nl nunca han visitado el lugar! Probablemente estás pensando que nos hemos vuelto locos si estamos insinuando dirigirnos hacia una playa en el Mar del Norte, por carismática que suene la idea, justo antes de que empiece el invierno. ¿Pero no crees que hay cierto tipo de sincronicidad en escoger el plan que no hace perfecto sentido en el papel? Y, más importante aún, tendrás todo el espectacular paisaje, la verdadera atmósfera local, las dunas y las focas solamente para ti durante esta época del año.

Cómo llegar y cómo moverte en la isla

Ok, primero que nada, Texel se encuentra en el norte de los Países Bajos, por lo que probablemente tendrás que tomar un tren hacia Den Helder para llegar. No te olvides de asomarte a la ventana y echarle un vistazo al notable paisaje plano neerlandés durante el viaje en tren, ya que esto es precisamente lo que NO verás en Texel. (Aunque en completa honestidad, también lo tienen en la isla, porque los Países Bajos realmente son tan planos como un panqueque).

Vista de una granja en Texel

Al dar un paso afuera de la estación de tren, deberás tomar un bus gratis al ferri Teso: un barco moderno enorme que te llevará (por €4.00, ida y vuelta) a ti, y a un puñado de holandeses y sus carros, al lugar al cual ellos con gusto llaman su hogar. Una vez hayas llegado, te bajarás del bote y tendrás que utilizar los servicios de ya sea los buses públicos o uno de los servicios privados de shuttles de la isla (Texel Hopper como ejemplo). Asegúrate de reservarlos en línea y por adelantado puesto que no aceptan efectivo y no te venden tiquetes ya en el lugar.

Caminata en las dunas

Para hospedarte, puedes encontrar varios bed and breakfasts bastante lindos y cómodos tanto en De Koog como Den Burg. Dos aldeas lo suficientemente atractivas y entretenidas como para pasar una tarde entera caminando en ellas. Tomate el tiempo para pasear por las calles y descubrir exactamente lo que significa la atmósfera gezellig que encuentras dentro de los acogedores y peculiares cafés. Pregúntale a un holandés qué significa y te aseguramos que siempre responderán que la palabra no se puede traducir. Si quieres dormir un poco más cerca de la naturaleza, hay diferentes opciones de casas y cabañas en Airbnb.

Algunas de las opciones vendrás con bicicletas incluidas. Esto es muy importante ya que el tamaño de la isla puede ser muy engañoso. Granjas pintorescas y llenas de ovejas se esparcen a través de interminables pastizales, por lo que caminar puede parecer una maratón. Así que como dicen “cuando en roma …” haz como los isleños locales y ve a por la bici.

Bicicleta en la costa este.

Encontrar un lugar donde te alquilen las bicicletas no te será difícil y, si rentas una, podrás evitar tener que usar el servicio de shuttle cada vez que cambies de lugar o visites una nueva área. Además de estas razones: es barato, mejor para el medio ambiente y haces ejercicio (todas válidas por cierto), no debemos olvidar que andar en bici es divertido y gratificante. Especialmente cuando los caminos por los cuales circularás se ven así:

Las rutas entre las dunas en el parque nacional

Los lugares mágicos de Texel y las cosas para hacer. 

Cuando hayas ido en bicicleta a todas partes durante el día, sentirás que te has ganado una recompensa en forma de una cerveza de la cervecería Texel o esa porción de appeltaart con doble ración de crema batida. Una vez hayas tenido tus primeras impresiones de las pequeñas aldeas, algunos de los cafés y los botes de pesca; será el momento perfecto para que te aventures a descubrir las razones por las cuales Texel es tan famosa entre los europeos del norte: el ambiente de su naturaleza. Súbete a la bici  y dirígete al norte. Cuando alcances el final de la isla te encontrarás en el punto que, para ahora, ciertamente ya habrás visto en una foto o postal en alguno de los pueblos: el Vuurtoren Eierland.

El famoso faro Vuurtoren Eierland

El faro se localiza en el punto más al norte de la isla y enfrente de él se impone el Mar del Norte. Ese vasto cuerpo de agua que divide entre sí a Gran Bretaña, el Benelux, Alemania y Escandinavia. La vieja lámpara de querosén fue encendida por primera vez el primero de noviembre de 1864. Así que este viejo rayo de luz ha ayudado a los marineros a navegar las peligrosas aguas del Mar del Norte por más de 150 años. También se dice que el faro brilló como un símbolo de esperanza para los soldados georgianos que, con la ayuda de la resistencia holandesa, se rebelaron en contra del batallón del ejército alemán situado en Texel durante la Segunda Guerra Mundial.

La vista desde el Faro en el norte de la isla

Por el precio de cuatro euros, puedes subir al mirador del faro y contemplar la vista de las playas y el mar. Este lado de la isla es considerada el más ventoso, por lo que te recomendamos abotonarte el abrigo hasta el tope antes de salir al mirador en el sexto nivel de la torre. De regreso en la playa, tomate un momento para examinar el flujo de la arena con el viento, el ritmo del movimiento de la naturaleza sobre las dunas, el sonido de las olas y, por supuesto, el aire marino más fresco que sopla directamente hacia ti.

El movimiento de la arena en la playa del Mar del Norte

Cuando decidas regresar, dejarás el faro a tus espaldas debes dirigirte hacia el sur. Casi toda la parte oeste de la isla consiste del Parque Nacional Duinen van Texel. Lo más genial es que puedes atravesarlo en bicicleta. Entre sus dunas serpentean los caminos especialmente diseñados para cruzarlos sobre dos ruedas. Si dejas la bici y deambulas un poco más hacia el oeste, después de los montículos, encontrarás de nuevo la costa. El terreno de estas áreas puede variar drásticamente, y en algunos momentos puede ser complicado caminar a través de ellas si no traes puestos los zapatos adecuados. Eso sí, el dinamismo del paisaje hace imposible aburrirse mientras realizas una caminata siguiendo la costa. Con un poco de suerte, las nubes se abrirán y el sol brillará directamente sobre los montículos. De esta manera prácticamente verás todo dos veces debido a la diferencia de luz tan dramática.

Vista de los edificios adyacentes al faro

¡Es a través de estas dunas y estas zonas en las cuales puedes tomar parte del intenso montañismo holandés! Claro está que utilizamos estas palabras irónicamente porque en comparación con el resto del país, los arenales que tendrás enfrente parecerán los Alpes franceses. Si decides quedarte hasta tarde explorando, toma en cuenta que, aunque nunca estás muy lejos de una granja o un camino, puede ponerse bastante oscuro durante la noche y el terreno puede ser muy complicado de cruzar. Hablando de eso, ver el faro encendido y a la distancia mientras anochece es un momento corto y mágico.

La diversidad en el paisaje al rededor de las dunas de Texel

Si continúas con tu trayecto hacia el sur, tarde o temprano llegarás al santuario de vida silvestre Ecomare (la tarifa de contribución es de €13). Aquí es donde cuidan y recuperan a los animales lastimados y varados alrededor de la isla. Se encargan de ellos y los ayudan a recuperar su salud y, cuando es posible, los reintroducen a su hábitat natural. Es en este lugar donde puedes ver y apreciar de cerca las focas (cachorros también), marsopas (se parecen a los delfines), aves y algunos peces en el acuario. Es una oportunidad perfecta para aprender más sobre estos animales y realmente verlos de cerca ya que raramente tendrás la oportunidad de hacerlo en su hábitat natural. Además, podemos decirte de primera mano que ¡los cachorros de focas son una de las cosas más tiernas que verás en la vida!

Cachorro de foca en Ecomare

Si planeas quedarte por más tiempo que un fin de semana, puedes organizar todo tipo de actividades desde Ecomare. Desde caminatas guiadas por el parque de las dunas, veladas para observar las estrellas, caminatas guiadas por las planicies lodosas en el litoral, etc. También puedes continuar por tu propia cuenta a través de la parte trasera del santuario ya que esta te dirige hacia el resto del parque nacional. Hay varios vías y caminos que te llevarán a través de las diferentes áreas de la reserva natural.

Afuera de Ecomare, en la parte de enfrente, encontrarás el camino que te lleva directamente hacia uno de los pabellones en la playa. Específicamente éste se llam Paal 17 y adentro cuenta con una chimenea bastante grande. Sentado alrededor de la misma, puedes disfrutar de un chocolate caliente y, si te atreves,  un poco de hering local. Ahora que lo pensamos, tal vez no es la mejor idea probarlos al mismo tiempo puesto que hering es arenque servido crudo y solamente con cebolla picada. Si el calor de la chimenea no es suficiente, puedes acelerar el proceso de recalentar el cuerpo con un juttertje. Un licor genuino de Texel hecho a partir de hierbas que hará que disfrutes aún más de las largas, frías y relajantes caminatas en las playas desoladas.

Sin nada más, esperamos haberte, por lo menos, inspirado a considerar algunos destinos fuera de lo ordinario para cuando necesitas saciar tu apetito de wanderlust. Te aseguramos que nuestro tiempo en Texel fue relajante, divertido, asombroso y gratificante de la misma manera; inclusive si las condiciones climáticas te sugerirían lo contrario. Si te aventurarás por allá, ¡No olvides tu abrigo y zapatos resistentes al agua! Si todavía quieres más inspiración para viajar y no te hemos convencido de ir a Texel, date una vuelta por los otros destinos que tenemos en nuestro Blog y mantente atento ya que continuaremos con nuestra serie de destinos inusuales, ¡Hasta la próxma!